29 de septiembre de 2011

Estabilidad personal en tiempos de crisis



En estos tiempos en que la inestabilidad profesional y personal parece que se ha instalado definitivamente en nuestras vidas, constatamos la aparición en nosotros mismos y en los demás de todo un conjunto de sentimientos y emociones que de dejar que nos introduzcan en una espiral de desencanto y pesimismo pueden llegar a paralizarnos en nuestro quehacer diario a la vez que influir de manera negativa en nuestros proyectos futuros.

Hoy más que nunca es importante buscar y mantener  una actitud flexible y positiva ante los inconvenientes que se nos presentan, a la vez que hemos de intentar buscar aquellas pequeñas estrategias que pueden mejorar nuestro entorno cotidiano sin olvidar que  cada uno de nosotros a contribuido de alguna forma u otra  a crear la realidad en la que vivimos  en la actualidad, porque juntos hemos creado el consumismo y el materialismo de la sociedad de nuestros días.

El Paradigma materialista en el que vivimos la mayoría de seres humanos en nuestra civilización, está basado en seguir tomando y consumiendo de la sociedad y de la naturaleza, sin pensar que  nuestra relación con el entorno debería estar basada, como en toda relación de carácter positivo, en un dar y recibir. Se cae con demasiada facilidad en el “yo necesito”, y por tanto solo se piensa en tomar, y satisfacer nuestras necesidades y las de aquellos más cercanos. Este paradigma se basa en el principio “sigue tomando de lo que hay ahí fuera, y no pienses en el mañana”. Continuar teniendo como base esta manera de ser y actuar tan solo conseguiremos consumir hasta su finiquitad los recursos sociales y naturales de que disponemos.

Otro paradigma es posible, el llamado espiritual que nos dice que en nuestro interior hay muchos recursos, y si aprendemos a ser conscientes de ellos ya no va a ser tan necesario seguir  tomando del exterior. El paradigma espiritual nos dice: “empieza a trabajar desde tu interior”. En la medida que voy conociendo en profundidad mi identidad espiritual, puedo conocer la verdad y los valores que hay en mi interior y como consecuencia directa tendré más confianza en mi mismo, mejorar mi autoestima y me sentiré más estable en todos los aspectos de la vida.

Hemos de aceptar que una de las leyes de la naturaleza es que todo cambia constantemente y que estos cambios son necesarios. Mi cuerpo cambia cada dia que pasa, mis relaciones también, y la calidad de mis circunstancias no permanecen siempre igual, sin embargo, en mi ser interior puedo encontrar un punto de estabilidad que me permita afrontar y asumir estos cambios con el menor gasto emocional y personal posible. En todo huracán, hay un punto en el centro de la tormenta donde se está a salvo. Ese es un espacio de calma que simboliza el aprender a ir hacia el interior cuando los vientos de las circunstancias y situaciones soplan con mucha fuerza. Ese centro de estabilidad interno es un punto de calma que nos permite descubrir la paz y la armonía que hay en todos nosotros. El primer paso si quiero conseguir estabilidad en la vida es dedicar un tiempo para mi mismo, para conocerme mejor y descubrir esas potencialidades y recursos internos de que todos disponemos. El camino del crecimiento personal nos dice ”conócete a ti mismo”. Conocernos en dos direcciones, por un lado conocer y aceptar nuestra belleza y bondad que son el potencial más elevado que hay en mi ser; pero al mismo tiempo conocer y aceptar nuestras debilidades e imperfecciones para así intentar mejorar. Cuando se sabe quien se es, podemos fortalecer nuestra positividad y reducir la negatividad. El silencio interior y la práctica de la meditación nos ayudan a reencontrar un espacio en nuestra mente y recuperar la paz que nos permite conectamos con nuestra esencia espiritual. 

19 de septiembre de 2011

Valores en la Educación





Viendo el estado actual de nuestra sociedad en la cual dominan unos valores cada día más materialistas, a buen seguro que más de uno se planteará las siguientes preguntas; ¿está evolucionando nuestra sociedad en el plano ético y espiritual al mismo ritmo que lo está haciendo la ciencia y la tecnólogia? ¿Hacia que futuro se está encaminando nuestro mundo?; ¿Es el hombre bueno por naturaleza, o bien como decia el filósofo Hobbes, el hombre es un lobo para el hombre?
Considero esencial el tratamiento de éste aspecto, ya que si decimos que el ser humano tiene como naturaleza intrinseca una serie de rasgos negativos, como la ira, la agresividad, el egoismo, etc., entonces no creyendo en la naturaleza intrinsecamente buena y pacífica del ser humano, nos será realmente dificil concebir que pueda existir una sociedad en la que no hayan guerras, desigualdades, odios, competición, etc., ya que si consideramos esos rasgos de violencia o egoismo como inherentes a la naturaleza humana, la conclusión a la que llegaremos será que es inevitable que existan esos conflictos entre los pueblos y las naciones.
Por otro lado, sería posible concebir una sociedad pacífica si aceptamos como válido el planteamiento de que el ser humano es bueno y pacífico por naturaleza, y que es el entorno hostil en el que crece y se desarrolla el que le puede influir negativamente y crear unos rasgos violentos o agresivos en su personalidad. Así por ejemplo, si un niño recibe un amor incondicional de sus padres en su infancia, es muy problable que habiendo desarrollado su lado afectivo durante esos primeros años de su vida, en el futuro eso ayudará a que su naturaleza sea más sociable, amistosa y pacífica que la de otros niños que hayan crecido en ambientes faltos de ese amor que es tan esencial durante los primeros años de su vida para el buen desarrollo de su autoestima. Hoy en día son muchos los  psícologos que coinciden en afirmar que los siete primeros años de la vida de un niño son de gran importancia a la hora de configurar su futura personalidad y su equilibrio emocional y afectivo.
Por ello son de gran importancia los valores que se le transmitan al menor en esa edad, ya que los valores son como el corazón de nuestra personalidad, y lo que determinan aquello que es lo más importante para nosotros en esta vida, motivando nuestras decisiones y comportamiento y en definitiva, marcan el rumbo que adoptamos en nuestra vida.
Hoy en día, vivimos en una cultura que valora más el hacer, tener y aparentar que no el ser (ser una persona integra, educada o humilde es algo que muchas veces la gente no valora en su justa medida), y en donde los valores más materialistas (posesividad, competitividad, acumulación de bienes o dinero, etc,) se aprecian más que los espirituales (altruismo, solidaridad, generosidad, etc.). Entonces lo que ocurre es que si los valores que son más importantes para la mayoria de la sociedad son los materiales y además son los que constantemente se están fomentando en los medios de comunicación, la escuela, etc., eso no llevará irremediablemente a que su influencia se esparza a todos los ámbitos de nuestra sociedad, influyendo desde los más jovenes a los más mayores y creando un tipo de cultura que solo busca el enriquecimiento rápido, la acumulación de riqueza, el culto a la apariencia física y el placer de los sentidos.
Sin embargo, parece cada vez más evidente que todas las posesiones materiales y las riquezas físicas no proporcionan una verdadera felicidad, si su utilización y disfrute no va acompañado de una sólida formación ética y espirtual. Y eso viene demostrado por elevado número de personas  que día a día están buscando el restablecimiento de unos principios éticos y espirituales que gobiernen la conducta del ser humano. De ello parecen incluso estar tomando conciencia los diferentes gobiernos de las naciones, quienes se están dando cuenta que  es a través de la educación como más se puede influir en restablecer unos valores positivos. Prueba evidente de lo que decimos es la reciente Reforma Educativa habida en nuestro pais, la cual concede una importancia mucho mayor al area de los ejes transversales, en la cual está incluida la educación en valores.

EDUCAR PARA LA VIDA

Cuando decimos educar en valores, ¿a qué valores nos referimos?; ¿Existen unos principios o valores que pudieramos llamar universales e inmutables, que trasciendan a la variedad de culturas, nacionalidades y religiones existentes en el mundo?
Todo ser humano posee unos valores innatos que se expresan de forma diferente de acuerdo a la identidad individual de cada uno. Luego las personas intregradas en grupos sociales también mainfiestan unos valores comunes (de acuerdo a unas mismas mismas pautas culturales). Así pues, podemos observar como cada pais y nación expresan una serie de valores, los cuales se han creado por algo que ha sido común en los integrantes de esa nación.
Sin embargo, lo que sucede hoy en día es que nos hemos desconectado de la fuente de la que vienen esos valores, y entonces esos valores no se viven, y eso es como trabajar en la oscuridad. Por tanto si ahora queremos despertar de nuevo nuestros valores debemos de regresar a la fuente, es decir hacia nosotros mismos. Cada uno de nosotros tiene tiene esos valores en si mismo, y si experimentamos con ellos podremos saber lo que son y los viviremos. Si queremos entender los valores debemos comprender que ha llegado el momento de entendernos en primer lugar a nosotros mismos.
Así pues, los valores dan una dirección a una sociedad y también dan un sentimiento  de identidad. Hay diferentes tipos de valores: personales, sociales y espirituales. Los valores personales y sociales vienen determinados por el entorno social, religioso, cultural e ideólogico en el que hemos nacido y nos hemos educado.Pero los valores espirituales como la tolerancia, el amor, la paz, el respeto, etc. vienen de lo que llamamos principios de la vida, que son leyes eternas e inmutables, que rigen en todo el Universo.
Estos principios de la vida lo podemos encontrar en el interior de cada ser humano y están motivando nuestras acciones y decisiones a cada momento. Para mantener vivos esos valores primero que todo hemos de revisar nuestro comportamiento, e incluso antes que eso poner atención a hablar y pensar correctamente, ya que los pensamientos son la semilla de nuestras acciones.
En latín, educación significa “educere”, que quiere decir hacer emerger, sacar lo mejor del interior hacia afuera a través del conocimiento espiritual y el silencio. Sabiduria y silencio, estas son las dos alas del aprendizaje y con ellas podemos volar muy alto.

El silencio lo podemos practicar de tres formas:
1) Reflexión: que es pensar en profundidad. Cuanto más a lo profundo de una idea voy, más puedo obtener una mejor comprensión  de la misma y mejor decisiones podré tomar.
2) Concentración: Viene de la reflexión, y viene cuando empiezo a permanecer estabilizado en un pensamiento o una idea, obteniendo finalmente una experiencia.
3) Quietud: El silencio es quietud, que quiere decir un foco puro, una atención pura, la mente no crea pensamientos. No solo está concentrada sino que también está experimentando.
Para alcanzar esa experiencia de silencio que me lleve a hacer emerger esos valores innatos, en primer lugar necesito tener un conocimento apropiado acerca de la verdadera naturaleza de mi ser, mi verdadera identidad, que es la de un ser espiritual. Nosotros no somos seres humanos que que estamos buscando tener una experiencia de lo divino, sino que somos seres espirituales que estamos teniendo una experiencia en el mundo humano.
Redescubriendo esa identidad espiritual a través de la reflexión y la meditación, podemos elevarnos de nuevo a una conciencia más libre y ilimitada, lo cual puede ser un camino para la transformación de todo el pesar y sufrimiento que parte de nuestro mundo está experimentando en la actualidad. Es en la transformación de cada uno de nosotros es donde se encuentra la clave para convertir nuestro planeta en un lugar más pacífico, libre, justo y armonioso.

8 de septiembre de 2011

Liberarse de las dependencias

¿Cómo surgen las dependencias y los hábitos? 

En nuestro viaje por la vida, el ser es como el agua de un río, al principio es limpia y cristalina y a lo largo de su curso va acumulando alguna impureza y suciedad. En el transcurrir de nuestra vida vamos siendo influidos por  ciertas rutinas y  comportamientos, aprendizajes,  los copiamos, los repetimos, lo vamos incorporando en nuestras rutinas y se van haciendo naturales. Finalmente y con el tiempo pasan a formar parte de nuestra personalidad, unos son positivos y beneficiosos otros dañinos y perjudiciales.
Podríamos cambiar la palabra dependencia por hábito. Ya sean buenos o malos, todos dependemos de los hábitos. Las dependencias o los hábitos son como un loro, que repite aquello que le enseñas. Se forman a través de la repetición de los pensamientos, palabras y acciones.
 Un hábito es como un piloto automático. Es una forma de funcionar mecánica que nosotros mismos creamos para simplificar y facilitar nuestras vidas. Los seres humanos somos por naturaleza seres de hábitos. Cualquier cosa que hacemos si nos resulta placentero tendremos la tendencia a repetirlo, y si ese hábito es útil para nosotros lo mantendremos.

¿Qué tipo de hábitos desarrollamos? 

Podríamos clasificarlos en 4 grupos:

-         Hábitos Físicos: son  hábitos corporales, por ej. la forma que nos sentamos, como comemos, nos movemos o caminamos. Son hábitos visibles externamente.
-         Hábitos mentales: La forma en que pensamos. Patrones de pensamiento que hemos ido adquiriendo con el tiempo. Hay personas que crean una dependencia del pensamiento negativo. Ej. de hábitos mentales: ser dubitativos, supersticiosos, desconfiados. Por el contrario hábitos mentales positivos serian tener fe, coraje determinación, paciencia.
-         Hábitos emocionales: Por ej. tener celos, malhumorarse, ser muy sensibles, apegarse a las personas y depender de ellas, etc. Otras emociones surgen del ego: mi idea, mi plan, me tienen que escuchar,   me tienen que respetar, etc..Los hábitos emocionales positivos serian el ser pacíficos, tolerantes, empáticos, alegres, etc..
-         Hábitos dañinos: algunas personas no pueden vivir sin herir a otros, cotillear, robar, mentir, manipular. Dependen de tales hábitos en sus interacciones diarias.
  
 ¿Cómo se crea la dependencia?

1ª)  Algo atrae tu atención (vestido, coche, persona, objeto, sustancia…)
2º) Surge la atracción (puede ser por la influencia de la compañía de otros), quiero eso, lo necesito, quiero probarlo…..
3º) Surge el apego; que es lo mismo que decir identificación. Tomas alguna clase de placer o satisfacción cuando lo consigues. Piensas que es tuyo, que tienes un derecho en tenerlo y usarlo, te vuelves posesivo. Lo quieres solo para ti y entonces surge la  dependencia, no puedes vivir sin ello.
4º) Si sigues tomando placer del objeto, situación o la persona, eso cada vez vendrá con más frecuencia  a tu mente, tendrás una mayor necesidad de verlo y tenerlo y puede que incluso te vuelvas adicto a ello. Empezarás a pensar de forma obsesiva acerca de esa persona, objeto o sustancia de la que tomas placer.
5º) Con la adicción surge la dependencia. Entonces aparece el miedo, que puede ser debido a que no consigues aquello a lo que estas adicto o porque temes perderlo.
6º) Te conviertes en el esclavo. Tendrás que pagar un precio por haberte apegado, en la forma de dolor o sufrimiento. Finalmente tendrás que soltarlo y eso puede que te lleve bastante tiempo, sobre todo el conseguirlo a nivel mental y emocional.



- Métodos para liberase de los hábitos perjudiciales y crear otros más beneficiosos:

 1)    Cuando queremos dejar un hábito/dependencia que consideremos perjudicial,  podemos intentar sustituirlo por otra cosa menos nociva, por ej. el azúcar por la fructosa, el café por el té o descafeinado.
2)    Debemos encontrar una motivación para dejar los viejos hábitos. Pensar en el beneficio que obtendrás cuando dejes eso. Pensar en las ventajas y ganancias te motivará.
3)    Se amable y considerado hacia tu propio ser y trátate con amor y respeto. No te enfades contigo mismo si en algún momento tienes una pequeña recaída. Levántate y vuelve a intentarlo.
4)    Trabajar siempre de forma positiva en lugar de centrarse en la debilidad o el defecto.  Por ej. si quieres eliminar tú ego, trabajar la humildad, para dejar la ira practica el permanecer más pacífico internamente. Para vencer la avaricia aprender a ser generoso y a donar y compartir.
5)    Utiliza tu poder interior y combínalo con las cualidades de la fe, la paciencia, la constancia y la determinación.
6)    Para dejar de ser dependientes de las personas,  en lugar de  impresionarte o compararte con ellas al ver sus talentos y cualidades, aprende  a hacerlas tuyas y usarlas en tu propio beneficio. También esfuérzate en apreciar tu propia belleza interior, de esta forma no te verás influido o serás dependiente de las cualidades o talentos de los demás, ya que tu autoestima será más sólida  y estable.
7)    Superar cualquier dependencia o adicción requiere desarrollar un elevado poder mental y  equilibrio emocional. Con la práctica de la meditación puedes desarrollar más auto-control sobre la mente y los órganos de los sentidos. De esta forma podrás transformar ciertas actitudes negativas que te ocasionan problemas como por ejemplo la ira, los celos o el apego.


Al cambiar nuestra actitud, nos hacemos más generosos, pacientes y tolerantes  y a la vez desarrollamos una visión más positiva de los demás y la vida.